La casilla del recetario está abierta para sugerencias de platos, pedidos de sustitución cuando falta un ingrediente y avisos de errores en alguna ficha. Si una receta te quedó con un tiempo distinto al que figura, si el rendimiento no cuadró para la cantidad de personas que comían o si encontraste una palabra mal escrita en los pasos, escribinos con el detalle. Cuanto más concreto sea el mensaje, más rápido podemos revisarlo y corregir la ficha.
Antes de mandar tu correo, tené a mano tres datos: para cuántas personas es la receta, cuántos minutos reales te llevó de principio a fin y qué ingrediente querés reemplazar si es el caso. Con eso alcanza para entender el contexto. No hace falta que la receta sea original ni que use productos difíciles: nos interesan las soluciones caseras que ya funcionan en tu cocina, esas que se repiten un martes a la noche o un domingo antes de armar la vianda.